
The Scheme
Plataforma: PC-6001 | FAMICOM
Desarrollador: Bothtec
Lanzamiento: 1981 | 1983
Director: Yuji Horii
Introducción
A veces conviene bajarse del tren bala de los shooters, los RPG de acción o los “yo contra el barrio”, y perderse en rarezas que huelen a polvo y nostalgia digital. En mi caso, caí de bruces en una joyita perdida entre los disquetes del Japón de los 80: Portopia Renzoku Satsujin Jiken, o como lo llamaríamos por aquí, El caso de los asesinatos en serie de Portopia; hace unos días cuando hablando del Before Crisis Final Fantasy VII una precuela perdida que solo sobrevivió en un teléfono japonés, descubrí que Yuji Horii al crear Portopia, no solo revolucionó las bases de un nuevo género, sino que además creó la primera visual novel, por lo que yo ya sabía de antemano que no podía dejar escapar esta obra tan pionera para su época.
Este título es el equivalente a una misa para cualquier dev japonés que se respete. Fue publicado en 198 para PC-6001 y adaptado a Famicom en 1985, graficamente no era, ni es un portento, ten en cuenta mi querido lector que en los 80 como ya bien sabrás, las limitaciones gráficas eran muy evidentes y lo más parecido que había en ocidente, eran aquellas aventuras de puro texto. Aun así este programa se convirtió en el abuelo de las visual novels y el padrino bastardo de sagas como Snatcher, Policenauts, Phoenix Wright o Jake Hunter. Si hoy Kojima se cree un semidiós narrativo, es porque Yuji Horii (sí, el mismo que luego dio a luz a Dragon Quest) le enseñó a atarse los cordones.


El giro que traumatizó a medio Japón
El juego te pone en la piel de un detective con nombre demasiado genérico para mi gusto—Boss— y un ayudante llamado Yasu, que te obedece más que tu perro cuando suena el saco de pienso. Como buen juego de aquella época que se precie, tu crees que te dejan ahí solo (como jugador) ante el «peligro», para poder comprender un poco ciertas cosas, es interesante leer el libro manual del juego y así al menos saber un poco que ha pasado. Lo que nadie esperaba es que, tras horas de investigación, interrogatorios absurdos y una interfaz que pide a gritos un barril de cerveza, el asesino fuera… spoiler ¡el propio Yasu!



Así nació la frase “Yasu wa hanzai da” (“Yasu es el culpable”), un spoiler-meme antes de que existiera Internet. En los 80 se decía en los recreativos, en los izakaya y probablemente hasta en los funerales.
De Kobe al reino de las verduras parlantes
Lo más divertido de toda esta historia es que, mientras en Japón Portopia marcaba historia, en Occidente nos llegó Princess Tomato in the Salad Kingdom. Es decir, pasamos del thriller criminal con mariposas en la espalda a hablar con una lechuga que te da pistas. Los dioses del marketing de Hudson Soft debían estar hasta arriba de sustancias que te hacen más feliz la vida, aquel día.
Mientras tanto, Nintendo se subía al carro con Famicom Tantei Club y otros clones detectivescos que jamás cruzaron nuestras costas. En fin, gracias a todas esas traducciones oficiales, por dejarnos sin trauma por estos lugares del mundo.
Curiosidades para servir en barra
El nombre “Portopia” viene de Port Island, una isla artificial en Kobe inaugurada con una feria llamada Portopia ’81.

El propio Yuji Horii dijo que tuvo que convertir los comandos de texto del ordenador en un menú manejable con el pad de Famicom, porque a ver quién escribe “INVESTIGAR CADÁVER” con dos botones.

Se rumorea que Hideo Kojima se obsesionó tanto con Portopia que lo rehizo en MSX para aprender a programar. Así que sí, este juego literalmente engendró a Kojima.
Desde la Cantina, brindamos por ti, Yasu
Treinta años después sigo sin entender por qué tenía que golpear NPCs en Los Goonies II para avanzar, pero al menos ahora sé que todo empezó aquí. Así que, querido Yasu, dondequiera que estés: este negroni neón va por ti, por tu mariposa, y por enseñarnos que los verdaderos asesinos suelen llevar americana azul y sonrisa servicial