
¿Qué define a una película de terror? Pregunta a cinco personas y tendrás cinco respuestas distintas. Algunos evocarán terror clásico estilo Pesadilla en Elm Street, otros el horror psicológico de El Silencio de los corderos, otros quizás monstruos tipo Frankenstein, o criaturas de otros planetas del estilo de Expediente X y los más incautos y atrevidos te hablaran del Conde Brácula. Pero… ¿dónde encaja el romance + comedia + demonios + desmembramientos? Rara vez lo verás. Hasta que un día y después de haber jugado al título de su mismo nombre, descubres que también tiene un anime llamado igual 3×3 EYES.
El mangaka Yuzo Takada lo clavó: ya había hecho Blue Seed (por cierto otro juego que hay para la Saturn de este anime), que mezcla demonios, instituto y caos, pero con 3×3 EYES lleva la carnicería mística mucho más lejos. La obra original tiene más de 26 volúmenes (y 40 recopilatorios) lo cual hará que te preguntes: “¿por qué la adaptación de anime solo duró cuatro episodios?” Pues porque los estudios dijeron: “Queremos cortar esto ¡YA! antes de que alguien nos pida un reembolso por el trauma cerebral que pueda crear”. (Bueno… o eso es lo que pienso yo).

Sinopsis ultra-resumida (y algo alocada)
La historia arranca con Pai, una chica con un tercer ojo misterioso (sí, tienes que ver qué pinta eso en nmuestra protagonista) también da la casualidad que es la última de su raza: los Sanjiyan Unkara. En algún remoto pasado, su gente por un motivo en esta parte de la historia aun nos es desconocido, fue aniquilada. La cinta nos enseña a Pai en las montañas del Tíbet pasondo más penas que gloria hasta que el explorador Oyaji Fujii la rescata. Luego el «parguelas» de Yakumo (nuestro otro protagonista), hijo del explorador (qué mira que conveniente es para la trama), tiene que hacerse cargo de Pai en Japón. Yakumo no lo sabe aun, pero su vida trabajando de travesti en un bar (sí…mejor no preguntéis) se va al garete cuando un demonio alado los ataca y este hiere mortalmente a Yakumo… Afortunadamente para «primo» de nuestra historia, Pai lo transforma en un “wu”, es decir, un zombi inmortal. Ahora están encadenados: ella quiere ser humana y él quiere recuperar su mortalidad. Para ello tendrán que iniciarse en la búsqueda de la misteriosa “Estatua de la Humanidad” la cual dicha empresa, los arrastrará entre hordas de demonios, traiciones y mucho hartazgo corporal.

Estética & producción
Si por una mínima pizca de esperanza esperas un tipo de animación de Oscar, te vas a estrellar con lo que hay. Algunas escenas tienen la belleza de un manual de los 80, y otras parecen hechas por niños de primaria aprendiendo a coger por priemera vez las pinturas. Pero oye…la serie engancha porque:

- La trama es sólida, bizarra y loca.
- Hay humor negro explícito: Yakumo pierde brazos, cabezas, almas… y se levanta de nuevo con cara de ¿“otra vez?” en plan tipo Bill Murray en el Día de la Marmota (sí ya sé que es Atrapado en el tiempo, pero seamos sinceros, adie la conoce así).
- El diseño de Pai, tan adorable, combina extrañamente con esa violencia tan brutal que desprende. Esa dualidad que nos ofrece la OVA es parte del encanto.
Curiosidades bizarras (y perfectas para una cantina retro)
- En foros de debate japonés alguien escribió: “La OVA de 3×3 EYES padece lo que yo llamo el síndrome Greenwood: intenta contar un manga bien contado, pero quitando el 90% de las páginas.”
Resumen: muchos fans se quejan de lo inconcluso que es el anime comparado con el manga. - ¿Sabías que la música del anime es tan querida que se sacaron varios álbumes con drama tracks, voces extras y etcétera? Se utilizaron en “image albums” que mezclaba escenas originales, diálogos y temas musicales.
- Y atención al dato: aunque el anime adapta apenas un fragmento del manga, hay juego-video que ya hablaremos en otro artículo en un futuro no muy lejano — ya que la franquicia sí tuvo su versión para SNES (aunque no salió de Japón).
¿Por qué merece la pena, y por qué también te dejará con preguntas?
Merece la pena porque es el tipo de obra que mezcla demografía shōnen+terror+romance y sale viva de semejante coctelera. Los desmembramientos están ahí, pero tan exagerados que casi parecen sacados de una peli de serie B: ¿Pierdes un brazo? Pues bienvenido, empieza tu día nuevo.
Lo que puede frustrar es el final tan abrupto. En la OVA de cuatro episodios deja muchas preguntas las cuales quedan sin respuesta: ¿Es Pai es inmortal? ¿Cómo puede alguien que no puede morir temer algo? y sí, la respuesta está en el manga ya que este es enorme y el anime apenas rozó su superficie.
Mi veredicto cantinero
Si tuviera que darle puntuaciones:
- Historia: 4.8/10 — locura, pero a veces atropellada.
- Animación: 6/10 — cumple sin brillar.
- Música & ambiente: 8,5/10 — de lo mejor para una noche de culto.
- Factor nostalgia/horror: 9/10 — desmembramientos, inmortalidad y blíster.
Nota final: 6,5-8/10 — no perfecta, pero imprescindible para los que arrastran polvo en el estante retro o para los que yo están «encadenados» a Hong Kong, ya que hay una parte de la historia que pasa allí.
Y sí, en cuanto a ese juego en SNES… queda pendiente. Ya sabes que en esta Cantina del Pixel nos gusta dejar algo para la próxima ronda. 🍺